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miércoles, 11 de marzo de 2015

EL DIARIO SECRETO DEL ALMIRANTE RICHARD E. BYRD

Richard E. Byrd (1888 - 1957) Destacado explorador polar, aviador y marino de la armada de EE.UU. El almirante Byrd fue protagonista principal del relevamiento aéreo y terrestre de la Antártida desde 1928. Sus conquistas polares no están exentas de polémicas.

CAPÍTULO I
LA HISTORIA CONOCIDA
Biografía de Richard E. Byrd
Decir Byrd es sinónimo del hombre de la Antártida. El Almirante Richard Evelyn Byrd nació en el estado de Virginia en los Estados Unidos de América en 1888, y toda su vida la pasó entre el aire y los hielos.

Experto aviador, Byrd fue pionero en desarrollar la técnica de los amerizajes nocturnos sin referencias visuales de tierra, así como los instrumentos de navegación necesarios para el vuelo sobre el mar.
En 1926 junto a Floyd Bennet y a bordo del avión Fokker tri-motor, Josephine Ford, alcanzó el Polo Norte. En 1927, atravesó el Atlántico sin escalas llegando a Francia. En 1929, a bordo del avión Ford tri-motor Floyd Bennet, Byrd sobrevoló el Polo Sur.

Durante el resto de su vida, Byrd, realizó cinco expediciones a la Antártida, en ellas se exploraron cientos de miles de kilómetros cuadrados. Personificó la imagen de la era mecánica de las exploraciones antárticas.
Nadie en la historia ha contribuido más a los descubrimientos geográficos de la Antártida como Richard Byrd. Murió en 1957.

Pero, sin duda alguna, la aventura más emocionante que realizó Richard Byrd fue en 1934 cuando sobrevivió desde Marzo a Agosto en una cabaña en pleno invierno antártico, en medio del hielo, a casi 200 km. de la base más cercana. Estuvo solo, sin más compañía que el viento, los hielos y las auroras.

Solo en la noche Polar- Marzo a Agosto de 1934
El 28 de Marzo de 1934, el termómetro marca -50ºC. Un viento glacial azota la inmensa llanura de la Gran Barrera de Ross. Los tractores que transportan a los hombres que han ayudado a construir el refugio, se alejan y dejan de ser una mancha discordante en el blanco horizonte. En el punto de latitud 80º 8' Sur, longitud 163º 57' Oeste, a 123 millas de la base norteamericana llamada Little America (pequeña América), una cabaña prefabricada enterrada en el hielo de 2.7 x 3.9 m. y una altura de 2.4 m., será el refugio desde donde Byrd realizará durante casi 5 meses estudios metereológicos y observará las auroras australes.

El montaje de la cabaña había sido muy duro, el equipo hubo de soportar temperaturas muy bajas, cavaron una fosa donde introducir la estructura de la cabaña, cuando acabaron, el techo emergía de la superficie helada unos 60 cm. En la parte superior, una trampilla permitía el acceso al interior. Las paredes eran dobles y estaban forradas de material aislante, en el interior, una estufa con el tubo en forma de U, diseñado para calentar el interior por igual, atravesaba toda la pieza.

Las provisiones fueron almacenadas en dos túneles donde se amontonaban géneros de todo tipo: 180 kg. de carne, 396 kg. de legumbres, sacos de dormir, lámparas de keroseno, frutos secos, azúcar... así como material suficiente para escribir.

Se instaló, asimismo, una estación emisora-receptora de radio y una antena en el exterior de la cabaña, que fue sujetada con cañas de bambú. En cuanto a los instrumentos meteorológicos destacaba sobre la nieve, un poste de casi 4 m. de altura en cuyo extremo se hallaba instalada la veleta del anemómetro. Todos los aparatos e instrumentos meteorológicos estaban preparados para soportar temperaturas de hasta -115ºC.Byrd, se quedó solo. En adelante, el mundo viviente no existía para mi. Al Sur, cara al Sol poniente, la noche avanzaba sombría y negra, amenazadora como una tormenta. Diario de Byrd.

Después de ordenar el interior de la cabaña y reparar con unos bidones vacíos, deficientemente ajustados, algunas secciones de la tubería de la estufa que se habían extraviado durante el montaje, Byrd se dispuso a trabajar. Los aparatos del exterior debían ser constantemente desembarazados del hielo que los iba cubriendo. El 1 de Abril de 1934 se comunicó vía radio por primera vez con la base Little America y pudo oír las voces de sus compañeros, las transmisiones que Byrd realizaba eran en lenguaje morse, y se acordó establecerlas tres veces por semana.

El 5 de Abril, los accesos a la choza se habían bloqueado por el hielo, tuvo que utilizar el hacha para liberarlos durante todo el día. El 7 de Abril, se inició la noche polar, a mediodía el sol pasó por el horizonte sin fuerza para producir sombras. Una tristeza fúnebre envolvía el ambiente crepuscular; es como un período intermedio entre la vida y la muerte...(Byrd). El 17 de Abril el débil sol pasó por última vez sobre el cielo y desapareció totalmente. La noche polar había caído en toda su plenitud sobre Byrd. Me sentía como si hubiera caído en otro planeta o en otro horizonte geológico del cual el hombre no tenía conocimiento ni recuerdo.(Byrd).

Algunos días más tarde, Byrd decidió modificar la disposición de los tubos en U que entorpecían el funcionamiento de la estufa y que calentaban desigualmente. A veces, a golpes de hacha, debía romper placas de hielo que se formaban dentro de la cabaña bajando peligrosamente la temperatura. Varias veces al día, Byrd podía observar espléndidas auroras australes que consignaba en su diario, describiendo formas y colores sorprendentes.

Byrd se mantenía ocupado todas las horas del día, vigilando los aparatos meteorológicos, limpiando el interior de la cabaña, despejando de hielo los instrumentos de medición exteriores, además se impuso una serie de ejercicios físicos y todos los días salía de la cabaña para dar un paseo a la luz de una linterna; plantando varas de bambú sobre la nieve, unidas por un cordel, señalizaba el camino de regreso a la cabaña.

Un día perdido en sus pensamientos se alejó más de lo acostumbrado y rebasó la línea de bambúes. Bruscamente la nieve empezó a caer copiosamente y Byrd no pudo encontrar ninguna de sus señales. Entonces se dio cuenta de que no sabía ni durante cuanto tiempo había caminado, ni en que dirección lo había hecho. Encendió una linterna y miró a su alrededor. La nieve helada no presentaba la menor huella de sus pasos. Dibujó sobre el hielo una señal y amontonó nieve en ese punto para que le sirviera de referencia. Se alejó cien pasos en la dirección que estimó correcta, pero no vio ningún bambú. Regresó al punto de partida. Realizó la misma operación hacia otra dirección pero al volver no encontró el montículo de nieve. El pánico se apoderó de él, se sintió perdido en medio de la Gran Barrera de Ross. Caminando en círculos pequeños sobre el nuevo punto de referencia, descubrió por fin el montículo de nieve a unos 20 m. a su izquierda. Decidió entonces realizar círculos más amplios alrededor del montículo de nieve con el riesgo de perderse definitivamente, pero era su única opción. Resolvió establecer nuevos puntos de referencia a 30 m. del montículo original: A mis 29 pasos, descubrí a corta distancia una varita de bambú: jamás naufrago alguno experimentó mayor alegría al ver acercarse una vela...(Byrd).

El tiempo avanzaba apaciblemente dentro de la cabaña. En Mayo dando su paseo habitual, Byrd cayó de pronto con tal violencia que perdió el conocimiento. Cuando despertó, instantes después, se vio tendido al borde de una grieta gigantesca, con una pierna colgando en el vacío, exploró la sima con su linterna pero la luz no llegaba al fondo, podía estar a cientos de metros. Arrastrándose con cuidado sobre la frágil capa de hielo que cubría la grieta se alejó del borde. Aquella misma noche, escribiendo su diario, sintió un extraño malestar, dolor de cabeza y una sorda sensación de angustia.

Todas las noches, Byrd se sentía mal, la dieta era la adecuada, la estufa parecía funcionar normalmente, sin embargo cada día empeoraba su estado. La causa le era desconocida. Continuamente tenía que despejar el conducto de ventilación, que el hielo obstruía, al condensar la humedad del interior de la cabaña y congelarse con el frío exterior. En una ocasión, después de realizar el rutinario control de los instrumentos exteriores, y en medio de una fuerte tormenta, regresó al refugio, la trampilla superior estaba totalmente cubierta por más medio metro de nieve que se congelaba rápidamente, no podía entrar y no disponía del hacha, el viento rugía a su alrededor, moriría en poco tiempo si no entraba en la choza, tanteando a oscuras sobre la nieve, aferrado a los tubos de ventilación y de calefacción, encontró la pala con la que desbloqueaba la nieve de dichos tubos, trabajó como un loco contra el viento y el hielo, por fin, una hora después, casi congelado de frío, consiguió acceder al interior.

Las comunicaciones con la base le suponían una auténtica tortura, pero no quería alarmar a sus compañeros y a duras penas conseguía disimular su malestar. El 31 de Mayo en plena conversación con la base, Byrd se desvaneció. A pesar de las precauciones que Byrd había tomado despejando de hielo los conductos de ventilación, de calefacción y el de escape del motor que hacía funcionar la radio, éstas fueron inútiles a la hora de mantener una correcta ventilación en el interior de la cabaña, el monóxido de carbono estaba envenenándole poco a poco.

Durante un mes y sintiéndose muy enfermo, continuó sus observaciones. Encender la estufa, suponía un grave riesgo para su vida debido a la emanación de gases, pero si no lo hacía moriría de frío.

Aunque Byrd intentó ocultarlo, las extrañas transmisiones de radio alertaron a la base que algo no iba bien en la cabaña. Organizaron varios intentos de rescate, pero unas veces la oscuridad y las grietas en el hielo, y otras el frío que bloqueaba los motores de los tractores, impidieron el rescate de Byrd. El 10 de Agosto, alcanzaron la cabaña. La condición física de Byrd era tan precaria que no podía viajar de vuelta a la base por lo que tuvieron que esperar allí hasta el 12 de Octubre antes de poder regresar a Little America. Pasó 135 días aislado en medio del hielo.

En el momento de la evacuación, Byrd sintió que una parte de su ser quedaría para siempre en aquella cabaña en la que tanto había luchado: Conmigo llevaba la sencilla belleza, el sencillo milagro de estar vivo y una idea nueva y más humilde sobre el valor. En el momento presente yo vivo una vida interior más profunda. (Byrd)

Avanzadas alemanas en la Antártida
En 1938 y 1939 la Sociedad Alemana de Investigaciones Polares respalda sendas exploraciones liderada por el capitan Alfred Ritscher, quien navega en el buque Schwabenland. La expedición arriba a la región conocida como Queen Maud Land y aerofotografia mas de 600.000 km2.

Las circunstancias que se viven bajo el régimen nazi llevarán a suponer que mas allá del carácter civil y científico de las mismas han influido en forma decisiva consideraciones estratégicas y militares.

A comienzos de este año la mayor fuerza militar expedicionaria que los EE.UU. hayan enviado a la Antártida hasta el presente comienza a desplegarse desde el Mar de Ross hacia el continente divididos en tres grupos convergentes iniciando una exploración de vastos alcances.

La Task Force 68 esta compuesta por 13 naves, entre rompehielos, destructores, cargueros y buques tanques de aprovisionamiento, lanzadores de hidroplanos, un buque de comunicaciones, un submarino, el Sennet, y un portaviones, el Phillipine Sea; los efectivos embarcados suman 4.200. Lidera la operación el Almirante Richard Byrd.


Antártida, un objetivo estratégico
Richard Byrd participa en la Operación Highjump como oficial a cargo de la misma, en tanto que el comando de la Task Force 68 recae en el Almirante, en actividad, Richard H. Cruzen. El inédito despliegue de EE.UU. en el marco de la recientemente iniciada Guerra Fría con la Union Soviética despierta también recelos especialmente en los gobiernos de Chile y Argentina que abrigan reclamos de soberanía territorial en el cuadrante antártico sudamericano.

El propósito declarado de la operación es el del entrenamiento de personal y puesta a prueba de equipos militares en condiciones extremas aunque el esfuerzo sugiere también el interés estratégico de EE.UU. en relevar y asegurarse la disponibilidad de supuestos depósitos de uranio en el continente.

La campaña iniciada el 26 de agosto de 1946 con la orden de operación, es prolongada y se desarrolla por momentos bajo difíciles condiciones climáticas poniendo a prueba a hombres y equipos.

El submarino Sennet enfrentado a los hielos llega a sufrir serias abolladuras en su casco que hacen que durante la campaña deba ser retirado hacia Nueva Zelanda para ser reparado.

Extensas e inéditas operaciones aéreas
El grupo principal, de reconocimiento aéreo magnético y fotográfico, opera desde una pista continental construida para lanzar aviones del tipo DC3 adaptados para vuelos de largo alcance de relevamiento aerofotográfico. A fines de este año son relevadas la mayoría de las costas y áreas linderas del sector.

El despegue de aviones bimotores tipo DC4 desde el portaviones exige de soluciones inéditas, durante la campaña se utilizan con éxito dispositivos denominados JATO como cohetes de empuje en el tren de aterrizaje para forzar lograr despegues en distancias inusualmente cortas.

Los vastos recursos aéreos desplegados en la operación permiten un relevamiento en tan solo dos semanas de mas de 500.000 km2 a través de la toma de 70.000 aerofotografías.

La exploración incluye un reconocimiento detenido del área de los sorprendentes 'valles secos' cercanos a la barrera de hielos de Ross, en rigor descubiertos originariamente por Robert Scott en 1903.

El 19 de febrero de 1947 el propio Byrd vuela una vez mas hacia el Polo sur y mas allá llegando a "nuevas tierras desconocidas".

Su críptico y singular testimonio sobre esta misión, que en forma fragmentaria reproduce la prensa, es inicialmente soslayado, aunque seguirá alimentando una suerte de leyenda sobre enigmas existentes en las latitudes polares, lo que sumado a la inaccesibilidad relativa a los mismos por parte de fuentes no militares o científicas los hará perdurar.

Los resultados de la exploración al fin de la campaña, que será reiniciada un año más tarde, servirán para imponer la presencia de EE.UU. en una región potencialmente conflictiva debido a reivindicaciones territoriales de varios países.

La misión esencialmente militar ha desestimado la participación de observadores extranjeros y ha contado con el concurso de un limitado número de científicos especializados, lo cual destaca su carácter prioritariamente militar.

La magnitud del esfuerzo aeronaval sumado a trascendidos sobre algunos de los verdaderos objetivos de la misión, serán motivo de especulación aun décadas más tarde sobre sus verdaderos fines.

LA CONQUISTA DEL POLO SUR
El 14 de Diciembre de 1911, el noruego Roald Amundsen y su equipo alcanzan el Polo Sur.
Aproximadamente un mes más tarde, el 17 de Enero de 1912, la expedición británica liderada por el capitán Robert F. Scott, consigue llegar al mismo punto. En su intento por regresar a su base, perecieron congelados.
"Lo peor ha sucedido. Una simple mirada nos revela todo. Los noruegos se nos han adelantado..." Diario del Capitán Robert F. Scott (16-1-1912).

A lo lejos debieron ver entre la nieve y el hielo un punto negro: una tienda, y una bandera noruega atada a un patín... No habían sido los primeros, Amundsen se les había adelantado.

Exhaustos y derrotados Wilson, Scott, Bowers (de pie), Evans y Oates (sentados), de izquierda a derecha, forman la imagen de la desolación. Esta debió haber sido la fotografía de la victoria, no del fracaso.

Lucharon por la gloria de ser los primeros... Después vendría el regreso.

En la tienda dejada por Amundsen acababan de encontrar una carta:

"Querido Comandante Scott : Como Vd. será probablemente el primero en llegar aquí después de nosotros, ¿puedo pedirle que envíe la carta adjunta al Rey Haakon VII?. Si los equipos que hemos dejado en la tienda pueden serle de alguna utilidad, no dude en tomarlos. con mis mejores votos, le deseo un feliz regreso. Sinceramente suyo. Roald Amundsen".

La Carrera hacia el Polo Sur
Robert F. Scott y sus hombres llegaron a la Antártida a bordo del viejo ballenero escocés Terra Nova en Enero de 1911.Sus preparativos han durado cerca de un año; Scott, espoleado por los éxitos de su antiguo segundo E. Shackleton, a bordo de la expedición del Discovery, decide emprender una nueva expedición. Su objetivo: ser los primeros seres humanos en pisar el Polo Sur de la tierra, así como desarrollar investigaciones científicas desde Cape Evans, su base antártica cerca de la bahía de McMurdo (lugar donde estableció su base en la expedición del Discovery en 1.902). Disponía de 17 ponies, 30 perros huskies siberianos y 3 vehículos oruga.

Roald Amundsen, explorador noruego, que ya en 1906, a bordo del Gjoa fue el primer hombre en completar el recorrido del famoso Paso Noroeste, deseaba repetir la ruta Ártica que Fridtjof Nansen (otro explorador noruego) comenzó en 1893 a bordo del Fram, dejando derivar al barco de Este a Oeste y ser el primero en alcanzar el Polo Norte Geográfico. Con el acuerdo de Nansen al que pide el Fram, prepara una nueva deriva Artica desde el estrecho de Bering y así alcanzar el Polo. En Septiembre de 1909, y tras el doble anuncio de los americanos Cook y Peary de sus respectivas llegadas al Polo Norte (ácida polémica en la que tuvo que intervenir el Congreso de los EE.UU.), Amundsen en secreto cambia los planes, iría al Polo Sur. Sabe que compite contra Scott y que traiciona a Nansen (que a su vez tenía planes de realizar una expedición al Polo Sur), lo más prudente es callar. En Junio de 1910, el Fram se hace a la mar rumbo, oficialmente, al estrecho de Bering.

"Me permito informarle que el Fram se dirige hacia la Antártida" .Este es es texto del telegrama que Amundsen envió a Scott informándole de su cambio de planes. Asimismo, Amundsen envió cartas a Nansen y al Rey de Noruega sobre su nuevo rumbo.

En Enero de 1911, el Fram fondea en la Bahía de las Ballenas (situado unas 60 millas más cerca del Polo Sur que la base de Scott en McMurdo). Son nueve hombres y 116 perros. Establecen su base sobre la Barrera de Ross, en la Antártida y la bautizaron como Framheim. Hasta la llegada de la noche antártica, el 21 de Abril, organizaron la base y establecieron diferentes depósitos de provisiones en los 80º, 81º y 82º Sur.

El 8 de Septiembre de 1911, Amundsen, tal vez demasiado prematuramente, decidió partir con 8 hombres y 86 perros, el intento fracasó por las duras condiciones climatológicas y volvieron a la base precipitadamente.

En Octubre de 1911 ambos equipos parten hacia el Sur. Los británicos plantearon la expedición según el sistema de una pirámide de equipos de apoyo que regresarían a medida que el avance prosiguiese.

El 20 de Octubre, Amundsen y sus cuatro compañeros: Helmer Hanssen, oficial experimentado y especialista en perros, Sverre Hassel, aduanero y conductor de trineos, Olav Bjaaland, campeón de esquí y Oscar Wisting, arponero de ballenas, avanzan rápidamente a razón de 13 millas náuticas por día, con 13 perros por trineo. En los 85º de latitud Sur, y frente a una cadena montañosa detienen su avance. Han de salvar el Glaciar Axel Heiberg, plagado de grietas. Comienza entonces una ascensión terrorífica.

La expedición de Scott pronto comienza a pagar las consecuencias de decisiones equivocadas. Los vehículos oruga, se averían casi inmediatamente. El 10 de Diciembre de 1911, al pie del Glaciar Beardmore (84º latitud Sur aproximadamente), los británicos se detienen. Los ponies se hunden en la nieve profunda y al transpirar por todo el cuerpo, su piel se congela. Scott da la orden de sacrificarlos (este error ya lo cometió en 1909 la expedición de Shackleton, que fracasó en su intento de alcanzar el Polo Sur, además, el experimentado explorador noruego Nansen les había recomendado la utilización de perros que sólo transpiran por la lengua, y son capaces de dormir a la intemperie a temperaturas inferiores a -40º C.; sólo Amundsen, le hizo caso). El 3 de Enero de 1912, en en los 87º 32´ de latitud Sur, Scott elige a los cuatro hombres que van a acompañarle hasta el final: Wilson, Oates, Bowers y Evans. Aún les quedan 169 millas para el Polo Sur.

Amundsen, tras la ascensión al Glaciar Axel Heiberg, sacrifica los perros superfluos (práctica condenada por los británicos, por considerarla cruel. Es conocido el enfrentamiento que mantuvieron a este respecto Scott y Nansen en un Congreso de Geografía en Berlín en 1899, en el que Scott defiende una mística del esfuerzo personal, continuando con la tradición de la Royal Navy británica, más arrogante que práctica, a lo que Nansen responde: "cierto que es cruel utilizar perros, pero, ¿no es igualmente cruel exigir a los hombres un esfuerzo extenuante?" ) y a finales de Noviembre encuentra su último gran obstáculo el glaciar "The Devil's Ballroom" (el salón de baile del diablo), plagado de grietas cubiertas por una espesa capa de nieve.

El 8 de Diciembre, con 18 perros y tres trineos, los noruegos sobrepasan los 88º 23' que había alcanzado Shackleton en la expedición del Nimrod en 1909. Se encuentran a 95 millas del Polo Sur . Cuanto más cerca se encontraba Amundsen de su objetivo, aumentaba el temor de ser batido por Scott. A las 15:00 del Viernes 14 de Diciembre de 1911, un grito simultáneo de "¡Alto!", surge de las gargantas de los cinco noruegos : los 90º de latitud Sur. El Polo Sur de la Tierra.

"Tengo el Polo Sur al alcance de la vista, y puedo escuchar como rechina el eje terrestre". Bjaaland

"Nunca he conocido a nadie que se haya visto tan diametralmente enfrentado a sus deseos. Desde niño he soñado con llegar al Polo Norte, y heme aquí en el Polo Sur". Amundsen

Durante tres días Amundsen y su equipo se dedicaron a hacer mediciones con el sextante. Antes de iniciar el regreso, dejan en ese punto una bandera noruega, una tienda negra (a la que bautizaron con el nombre de Poleheim) y una carta para Scott. El 25 de Enero, están de vuelta en su base de Framheim. Han tardado 97 días en ir y volver.

La expedición inglesa continúa su ruta, sobrepasan los 88º 23´ de latitud Sur que Shackleton había alcanzado en 1909. El 13 de Enero alcanzan el paralelo 89º Sur. El 16 de Enero, al mediodía, Bowers distingue a lo lejos una mancha oscura en el horizonte, media hora más tarde se dan cuenta que es una bandera atada a un trineo. Cerca había restos de un campamento y huellas sobre la nieve de trineos y de perros... muchos perros.

El 17 de Enero de 1909 los ingleses llegan oficialmente llegan al Polo Sur. Habían sido derrotados en su carrera hasta el Polo.

"¡Dios mío!. Éste es un lugar horrible, aún más terrible por haber trabajado tanto sin obtener la recompensa de ser los primeros". Scott

El regreso fue penoso. La nariz de Evans se congela, Oates siempre siente los pies frios, el avance cada vez les cuesta más, la debilidad hace presa en ellos y Wilson se lesiona una pierna en una caída, Scott el hombro, Evans pierde dos uñas de una mano. El 11 de Febrero, en pleno descenso del glaciar Beardmore equivocan el camino y se internan en una masa de hielo extremadamente accidentada. Durante dos días dan vueltas entre el hielo, saben que el depósito de víveres no puede estar muy lejos pero no lo encuentran. Evans se agota, el 16 de Febrero, sufre un colapso, al día siguiente parece que mejora y continúan, Evans se rezaga para ajustarse las botas, los demás siguen adelante. Al darse cuenta que no les alcanza vuelven a por él y lo encuentran arrodillado en la nieve con una salvaje mirada en los ojos. Esa misma noche moriría.

A principios del mes de Marzo, Oates no puede disimular su dolor, sus pies están negros y la gangrena se extiende. El 16 de Marzo, consciente de no poder continuar, y no queriendo ser un estorbo para sus compañeros, les insta a que le dejen allí. Los otros se niegan. En medio de una fuerte ventisca y a -43ºC. sale de la tienda: "Voy fuera un momento y puede que por un tiempo". Nunca regresó.

El 20 de Marzo una fuerte tormenta les imposibilitó salir de la tienda y recorrer los apenas 18 Km. que les separaban del "One Ton Depot" (depósito de una tonelada de víveres y combustible). El pie derecho de Scott estaba congelado.

29 de Marzo de 1912. "Afuera, delante de la puerta de la tienda, todo el paisaje, es una terrible ventisca, resistiremos hasta el final, la muerte ya no puede estar demasiado lejos: es una lástima, pero no creo poder seguir escribiendo. Por el amor de Dios, cuidad de nuestras familias".R. Scott.

El 12 de Noviembre de 1912, la expedición de Atkinson encontró la tienda semienterrada en la nieve. Bowers estaba envuelto en su saco y Wilson tenía las manos cruzadas sobre el pecho, parecía que ambos habían muerto mientras dormían. Scott yacía con medio cuerpo fuera del saco y uno de sus brazos extendido hacia Wilson; a la edad de 43 años el Capitán de la Armada británica, Robert Falcon Scott había sido el último en morir.

Amundsen era un veterano en las exploraciones polares; tomó precauciones extremas y prestó gran atención a los detalles en la preparación de su ruta hacia el Polo Sur.

Scott, sin embargo, sufrió adversidades debido tanto a su inexperiencia como a la característica arrogancia británica, incluso en sus momentos finales, se sintió convencido de las decisiones que había tomado, y se escudó en la mala suerte y en el mal tiempo : "Las causas del desastre no son debidas a una organización defectuosa de la expedición, sino a la mala suerte en todos los riesgos que teníamos que correr.

1º- La pérdida de los ponies ocurrida en Marzo de 1911 me obligó a partir más tarde de lo que había decidido en un principio y a llevar una cantidad de víveres menor a la prevista,
2º- El mal tiempo a la ida, sobre todo la larga tormenta que padecimos en los 83º de latitud, retardó nuestra marcha.
3º- La nieve blanda en las regiones inferiores del glaciar hizo nuestro avance aún más lento.

Con energía hemos luchado contras esas circunstancias imprevistas y las hemos vencido, pero a costa de nuestros víveres de reserva. Las provisiones, la ropa y la organización de la hilera de depósitos establecidos sobre la meseta, como sobre toda la ruta del Polo, de una longitud de 1300 km., han sido totalmente satisfactorias.

Nuestro grupo habría regresado al glaciar Beardmore en buen estado y con un suplemento de víveres si no se hubiera producido el desfallecimiento sorprendente de Evans, aquel de entre nosotros que creíamos más resistente.

En buen tiempo el glaciar Beardmore no es difícil de atravesar, pero a nuestra vuelta no tuvimos una sola jornada verdaderamente buena y la enfermedad de nuestro compañero agravó aún más la situación.

Como ya he dicho, nos aventuramos en una región del glaciar extremadamente accidentada y, en una caída, Edgar Evans sufrió una conmoción cerebral. Murió de muerte natural. Su desaparición dejó a nuestro equipo debilitado en el momento en que un invierno precoz se cernía sobre nosotros.

Pero todo esto no es nada en comparación con lo que nos esperaba en la barrera. De nuevo afirmo que las disposiciones tomadas para asegurar nuestra retirada eran adecuadas y que nadie habría podido prever, en esta época del año, las temperaturas y el estado de la nieve que nosotros encontramos. En la meseta, entre los 85º y los 86º de latitud tuvimos -28ºC. y -34ºC.; y en la barrera a 82º de latitud y una altitud de 3.000 metros la más baja, experimentamos generalmente -34ºC. durante el día y -44ºC. durante la noche, con un perpetuo viento en contra durante las marchas. Estas circunstancias se han producido en cierto modo de improviso y nuestro fracaso es debido a la llegada súbita del mal tiempo, fenómeno del que parece imposible descubrir la causa. Jamás seres humanos han sufrido tanto como nosotros en este último mes. A pesar del frío y del viento habríamos logrado pasar si no hubiese sobrevenido la enfermedad de un segundo de nuestros compañeros, el capitán Oates, si no hubiese acontecido la disminución inexplicable del combustible contenido en los depósitos y, en fin, sin este último huracán. Nos ha detenido a 11 millas del depósito donde esperábamos hallar los víveres necesarios para la última parte del viaje. ¿Alguien tuvo jamás peor suerte?. Hemos sido detenidos a 11 millas del One Ton Camp, con víveres para solo dos días y combustible para una sola comida. Desde hace cuatro días nos ha sido imposible salir de la tienda: el huracán brama a nuestro alrededor. Estamos débiles apenas puedo escribir. Sin embargo, no lamento haber emprendido esta expedición: ella demuestra la resistencia de los ingleses, su espíritu de solidaridad, y prueba de como saben mirar la muerte con tanto valor hoy como ayer. Hemos afrontado riesgos, sabíamos de antemano que íbamos a correrlos. Si las cosas se han vuelto contra nosotros, no debemos quejarnos, sino inclinarnos ante la voluntad de la Providencia, resueltos a hacer todo lo que podamos hasta el final...

Hemos vivido, me gustaría tener una historia que contar sobre la fortaleza, resistencia y valor de mis compañeros que removería el corazón de todos los ingleses. Estas torpes notas y nuestros cuerpos muertos, contarán la historia..." Carta de R.F.Scott al pueblo de Inglaterra.

CAPÍTULO II
LA HISTORIA VERDADERA
La verdad sobre las "Nuevas Tierras" descubiertas por Byrd
Estimado profesor: ¿Qué sabe el Grupo Elron sobre la civilización avanzada que habría descubierto el Almirante Richard E. Byrd en una de sus expediciones al Polo Sur y que describió en su "diario secreto" que al parecer fue silenciado por su gobierno? ¿Encontró la entrada al interior de la Tierra?

Romina D.

RESPUESTA
Apreciada Romina: En principio, lo que relató el Almirante Byrd en su "diaio secreto" fue un acontecimiento real, pero no tenía la trascendencia que le dio este explorador ni tampoco lo que halló fue una "civilización", ni menos aún una entrada al interior de la Tierra, sino apenas un asentamiento extraterrestre de modestos alcances en una hendidura natural del Polo Sur.

Lamento si con esta explicación destruyo la ilusión de muchos investigadores que aún creen que la Tierra es hueca y que en su interior existe una civilización de seres avanzados y todas esas tonterías.

La realidad es otra y nada mejor que leer los diálogos que he sostenido con mi Guía espiritual Ruanel sobre este asunto en la sesión del 9/1/04, porque es muy esclarecedor y demuestra cabalmente como, cuando no se tiene datos, la imaginación humana llena el vacío con cualquier cosa, por ejemplo atribuyéndole a Hitler y a su secuaces bases secretas en la Antártida..
Interlocutor: Mi primera pregunta está relacionada con el almirante Richard E. Byrd. Le relato lo que extraje de fiables informadores, donde en uno de sus informes se transcribe lo que supuestamente sería el diario secreto de este aviador:

Debo escribir este diario a escondidas y en absoluto secreto. Se refiere a mi vuelo Ártico del 19 de febrero del año 1947. Vendrá un tiempo en el que la racionalidad de los hombres deberá disolverse en la nada y entonces se deberá aceptar la inevitabilidad de la Verdad. Yo no tengo la libertad de divulgar la documentación que sigue, quizás nunca verá la luz, pero debo, de cualquier forma, hacer mi deber y relatarla aquí con la esperanza de que un día todos puedan leerla, en un mundo en el que el egoísmo y la avidez de ciertos hombres ya no podrán suprimir la Verdad..

Extensiones de hielo y nieve bajo nosotros, vistas coloraciones amarillentas con dibujos lineales. Alterada la ruta para un mejor examen de estas configuraciones coloreadas, también vistas coloraciones violáceas y rosadas.

Tanto la brújula magnética como la aguja giroscópica comienzan a girar y a oscilar, no nos es posible mantener nuestra ruta con los instrumentos. Señalamos la dirección con la brújula solar, todo parece aún en orden. Los controles parecen lentos en la respuesta y en el funcionamiento, pero no hay indicación de congelamiento.

Transcurrido 29 minutos de vuelo desde el primer avistamiento de los montes, no se trata de una alucinación. Es una pequeña cadena de montañas que nunca habíamos visto antes.

Además de las montañas hay algo que parece ser un valle con un pequeño río o riachuelo que discurre hacía la parte central. ¡No debería haber ningún valle verde aquí abajo!. ¡Hay algo decididamente extraño y anormal aquí! ¡Deberíamos sobrevolar sólo hielo y nieve!. A la izquierda hay grandes bosques en las laderas de los montes. Nuestros instrumentos de navegación todavía giran como enloquecidos..

Altero la altitud a 1400 pies y efectúo un giro completo a izquierda para examinar mejor el valle que está debajo. Es verde con musgo e hierba muy tupida. La luz aquí parece diferente. No soy capaz de ver el Sol. Damos otro giro a la izquierda y avistamos algo que parece ser algún tipo de gran animal. ¡Se parece a un elefante! ¡¡¡No!!!. ¡Parece ser un mamut!. ¡Es increíble! ¡Sin embargo es así!. Descendemos a cota 1000 pies y uso un prismático para examinar mejor al animal. Está confirmado, se trata de un animal semejante al mamut..

Encontramos otras colinas verdes. El indicador de la temperatura exterior marca -24º C. Ahora seguimos sobre nuestra ruta. Los instrumentos de abordo ahora parecen normales. Quedo perplejo ante sus reacciones. Intento contactar el campo base. La radio no funciona..

El paisaje circundante parece nivelado y normal. Delante de nosotros avistamos aquello que parece ser ¡¡¡una ciudad!!!. ¡Es imposible!. El avión parece ligero y extrañamente flotante. ¡Los controles se niegan a responder!. ¡Dios mío!. A nuestra derecha y a nuestra izquierda hay aparatos de extraño tipo. Se aproximan y algo irradia de ellos. Ahora están bastante cerca para ver sus insignias. Es un símbolo extraño. ¿Dónde estamos?. ¿Qué ha sucedido?. Otra vez tiro decididamente de los mandos. ¡¡¡No responden!!!. Estamos atrapados firmemente por una especie de invisible cepo de acero.

¡Nuestra radio grazna y llega una voz que habla en ingles con acento que parece decididamente nórdico o alemán!.

El mensaje es: "Bienvenido a nuestro territorio, almirante. Os haremos aterrizar exactamente dentro de siete minutos. Relajaros, Almirante, estáis en buenas manos"

Me doy cuenta de que los motores de nuestro avión están apagados. El aparato está bajo un extraño control y ahora vira sólo.

Recibimos otro mensaje radio. Estamos iniciando la maniobra de aterrizaje y en breve el avión vibra ligeramente comenzando a descender como sostenido por un enorme, invisible, ascensor.

Algunos hombres se están aproximando, a pie, al avión. Son altos y tienen el pelo rubio. A lo lejos hay una gran ciudad destellante, vibrante con los colores del arco iris. No sé lo que sucederá ahora, pero no veo trazas de armas sobre los que se aproximan. Ahora oigo una voz que me ordena, llamándome por mi nombre, de abrir la puerta. Ejecuto.

De este punto en adelante escribo los acontecimientos que siguen, volviéndolos a llamar a la memoria. Esto asienta la imaginación y parecería una locura si no hubiese acaecido verdaderamente.

El técnico y yo fuimos sacados del avión y acogidos cordialmente. Luego fuimos embarcados sobre un pequeño medio de transporte semejante a una plataforma pero sin ruedas. Nos condujo hacia la ciudad destellante con extrema celeridad. Mientras nos aproximábamos, la ciudad parecía hecha de cristal. Alcanzamos en poco tiempo un gran edificio, de un estilo que nunca, antes, había visto. ¡Parecía haber salido de los diseños de Frank Lloyd Wright, o quizás más precisamente de una escena de Buck Regers!.

Nos ofrecieron un tipo de bebida caliente de algo que nunca había saboreado. Era deliciosa. Después de unos 10 minutos, dos de nuestros sorprendentes anfitriones vinieron a nuestro alojamiento, invitándome a seguirlos. No tenía otra elección que obedecer. Deje a mi técnico-radio y caminamos un poco hasta entrar en aquello que parecía ser un ascensor. Descendimos durante unos instantes, el ascensor se paró y la puerta se deslizó hacia arriba silenciosamente. Proseguimos luego por un largo corredor iluminado por una luz rosa que parecía emanar de las mismas paredes. Uno de los seres hizo señal de pararnos ante una gran puerta. Encima de ésta había una inscripción que yo no estaba en grado de leer. La gran puerta se deslizó sin ruido y fui invitado a entrar.

Uno de los anfitriones dijo: "No tenga miedo, Almirante, vais a tener un coloquio con el Maestro".

Entré y mis ojos se adecuaron lentamente a la maravillosa coloración que parecía llenar completamente la estancia. Entonces comencé a ver aquello que me rodeaba. Lo que se mostró a mis ojos era la vista más sorprendente de toda mi vida.

En efecto, era demasiado magnífica para poder ser descripta. Era deliciosa. No creo que existan términos humanos capaces de describirla, en cada detalle, con justicia.

Mis pensamientos fueron interrumpidos dulcemente por una voz cálida y melodiosa: "Le doy la bienvenida a nuestro territorio, Almirante".

Vi un hombre de facciones delicadas y con las señales de la edad sobre su rostro. Estaba sentado en una mesa grande. Me invitó a sentarme en una de las sillas. Después de sentarme, unió la punta de sus dedos y sonrió. Habló de nuevo dulcemente y dijo cuanto sigue: "Lo hemos dejado entrar aquí porque usted es de carácter noble y bien conocido en el mundo de superficie, Almirante".

¡Mundo de superficie! ¡Casi quedé sin aliento!.

"Si -recalcó el Maestro con una sonrisa-, usted se encuentra en el territorio de los Arianos, el Mundo sumergido de la Tierra. No retardaremos mucho su misión y seréis acompañados de vuelta sobre la superficie y además sin peligro. Pero ahora, Almirante, le diré el motivo de su convocación aquí. Nuestro interés comenzó exactamente inmediatamente después de la explosión de la primera bomba atómica por parte de vuestra raza sobre Hiroshima y Nagashaki, en Japón. Fue en aquel momento inquietante cuando expedimos sobre vuestro mundo de superficie nuestros medios voladores: los Flugelrads , para investigar sobre aquello que vuestra raza había hecho. Ésta es, obviamente, historia pasada, Almirante, pero permítame seguir. Vea, nosotros nunca, antes de ahora, habíamos interferido en las guerras y en la barbarie de vuestra raza, pero ahora debemos hacerlo en cuanto vosotros habéis aprendido a manipular un tipo de energía, la atómica, que no es, de hecho, para el hombre. Nuestros emisarios ya han entregado mensajes a las potencias de vuestro mundo y sin embargo estas no los atienden. Ahora usted ha sido elegido para ser testigo de que nuestro mundo existe. Vea, nuestra cultura y nuestra ciencia están miles de años por delante de las vuestras, Almirante".

Lo interrumpí: "¿Pero todo esto que tiene que ver conmigo, Señor?". Los ojos del Maestro parecían penetrar de forma profunda en mi mente y después de haberme estudiado un momento, contestó: "Vuestra raza ha alcanzado el punto de no retorno, porque hay algunos, entre vosotros, que destruirían todo vuestro mundo antes que renunciar al poder, así como lo conocen.".

Asentí y el Maestro continuó: "Desde 1945 en adelante, hemos intentado entrar en contacto con vuestra raza pero nuestros esfuerzos han sido acogidos con hostilidad: se hizo fuego contra nuestros Flugelrads . Si, hasta fueron seguidos con maldad y animosidad por vuestros aviones de combate. Así ahora, hijo mío, le digo que hay una gran tempestad en el horizonte, para vuestro mundo, una furia negra que no se extinguirá durante varios años. No habrá defensa con vuestras armas, no habrá seguridad en vuestra ciencia. Asolará hasta que cada flor de vuestra cultura haya sido pisoteada y todas las cosas humanas sean dispersadas en el caos. La reciente guerra ha sido solamente un preludio a cuanto todavía debe advenir a vuestra raza. Nosotros, aquí, podemos verlo más claramente a cada hora... ¿Cree que me equivoco?."

-"No -contesté-, ya ha sucedido una vez en el pasado; llegaron los años oscuros y duraron 500 años".

"¡Si, hijo mío -replicó el Maestro-, los años oscuros que llegarán ahora para vuestra raza, cubrirán la Tierra con un paño mortuorio, pero creo que alguno, entre vosotros, sobrevivirá a la tempestad, más que esto no sé!. Nosotros vemos en un futuro lejano emerger de nuevo, de las ruinas de vuestra raza, un mundo nuevo en busca de sus legendarios tesoros perdidos y estos estarán aquí, hijo mío, al seguro en nuestro poder. Cuando llegará el momento apareceremos para ayudar a vivir vuestra cultura y vuestra raza. Quizás para entonces habréis aprendido la futilidad de la guerra y de su lucha... y después de aquel momento una parte de vuestra cultura y ciencia os serán restituidas para que vuestra raza pueda recomenzar. Usted, hijo mío, debe volver al Mundo de Superficie con este mensaje.".

Con estas palabras decisivas, nuestro encuentro parecía llegar a término. Por un momento me pareció vivir un sueño... y, sin embargo sabía que aquella era la realidad y por alguna extraña razón me incline levemente, no sé si por respeto o humildad. De improviso me di cuenta de que los dos fantásticos anfitriones, que me habían conducido aquí, estaban de nuevo a mi lado. "Por aquí, Almirante", me indicó uno de Ellos.

Me giré una vez más antes de salir y miré al Maestro. Una dulce sonrisa estaba impresa en su anciano y delicado rostro. "Adiós, hijo mío", me dijo e hizo un gesto suave con su grácil mano, un gesto de paz y nuestro encuentro llegó definitivamente a su fin. Salimos rápidamente de la estancia del Maestro por la gran puerta y entramos otra vez en el ascensor. La puerta descendió silenciosamente y nos movimos inmediatamente hacía lo alto.

Uno de mis anfitriones habló de nuevo: "Ahora debemos apresurarnos, Almirante, en cuanto el Maestro no desea retardar más vuestro programa previsto y debéis volver a vuestra raza con su mensaje".

No dije nada, todo esto era casi inconcebible y, una vez más mis pensamientos se interrumpieron apenas nos paramos. Entré en la estancia y estuve de nuevo con mi técnico-radio. Tenía una expresión ansiosa sobre su rostro. Acercándome dije: "Todo esta bien, Howie, todo esta bien".

Los dos seres nos señalaron el medio en espera, salimos y pronto alcanzamos nuestro avión. Los motores estaban al mínimo y nos embarcamos inmediatamente. La atmósfera, ahora, estaba cargada de un cierto aire de urgencia. Cuando la puerta estuvo cerrada, el avión fue inmediatamente transportado a lo alto por aquella fuerza invisible hasta que alcanzamos los 2.700 pies. Dos de los medios aéreos estaban a nuestros flancos, a una cierta distancia, haciéndonos planear a lo largo de la vía del retorno. Debo remarcar que el indicador de velocidad no indicaba nada, sin embargo nos estábamos moviendo muy rápidamente.

Recibimos un mensaje radio: "Ahora os dejamos, Almirante, vuestros controles están libres. ¡¡¡Wiedersehen!!!

Miramos por un instante los Flügelrads, hasta que desaparecieron en el cielo azul pálido. El avión pareció, de improviso, capturado, por una corriente ascensional. Tomamos inmediatamente el control. No hablamos durante un rato, cada uno de nosotros estaba inmerso en sus propios pensamientos.

Sobrevolamos nuevamente extensiones de cielo y nieve, a unos 27 minutos del campo base. Enviamos un mensaje radio, nos contestan. Tenemos condiciones normales... normales. Del campo base expresan alivio por haber establecido nuevamente el contacto.

Aterrizamos suavemente en el campo base. Tengo una misión que cumplir.

11 de marzo de 1947. He tenido, apenas, un encuentro de Estado Mayor en el Pentágono. He relatado enteramente mi descubrimiento y el mensaje del Maestro. Todo ha sido debidamente registrado. El Presidente ha sido puesto al corriente. Me retienen algunas horas (exactamente 6 horas y 39 minutos). Soy cuidadosamente interrogado por las Top Security Forces y por un equipo médico. ¡Es un tormento!. Me ponen bajo estrecho control de los medios de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América. Me recuerdan que soy un militar y que, por consiguiente, debo obedecer las ordenes.

Última anotación: 30 de diciembre de 1956. Estos últimos años, transcurridos desde el 1947 hasta hoy, no han sido buenos... He aquí, pues, mi última anotación en este singular diario. Concluyendo, debo afirmar que, debidamente, he mantenido secreto este argumento, como se me ordenó, durante todos estos años. He hecho esto contra todo principio mío de integridad moral. Ahora siento aproximarse la gran noche y este secreto no morirá conmigo, sino, como toda verdad, triunfará.

Ésta es la única esperanza para el género humano. ¡He visto la verdad y ésta ha revigorizado mi espíritu donándome la libertad!. He hecho mi deber con relación al monstruoso complejo industrial militar. Ahora la larga noche comienza a aproximarse, pero habrá un epílogo. Como la larga noche del Antártico termina, así el sol brillante de la verdad surgirá de nuevo y aquellos que pertenecen a las tinieblas perecerán a su luz...

Porque yo he visto "Aquella Tierra más allá del Polo, aquel Centro del Gran Desconocido"


Interlocutor: Hasta aquí llega lo que tengo del diario secreto del Almirante Byrd. ¿Es real lo que dice este diario o es pura fantasía?

Ruanel: Lo que cuenta Byrd en su diario es absolutamente real.

Interlocutor: ¿Cuál fue la razón de que el almirante hiciera este viaje?

Ruanel: Fue enviado por el gobierno norteamericano de aquella época porque creía que en los Polos había bases nazis.

Interlocutor: ¿Había algo de cierto en esto?

Ruanel: No, para nada.

Interlocutor: Se ha hablado mucho de que la tripulación que llevaba, que estaba compuesta por muchos hombres, murieron sin que estén claros los motivos. ¿Hubo alguna batalla o algo parecido?

Ruanel: La mayoría de las muertes fueron por las heladas. La expedición se hizo en una época en que hacía hasta 35º bajo cero, con una sensación térmica de 40º bajo cero. Otros murieron en accidentes.

Interlocutor: ¿Entonces no hubo ninguna batalla?

Ruanel: No, esas son especulaciones erróneas.

Interlocutor: ¿Cómo encontró Byrd ese lugar?

Ruanel: Byrd salió en su avión junto con su radio operador a explorar los alrededores, y entonces ocurrió lo que él dice en su diario.

Interlocutor: ¿En esa exploración fue que encontraron entonces el valle?

Ruanel: Así es.

Interlocutor: ¿Ese valle estaba dentro de los Polos?

Ruanel: Hay una zona neutra que está a unos 50 Km. del Polo, donde hay una especie de campo magnético muy particular que no permite las bajas temperaturas.

Interlocutor: ¿Estamos hablando de un campo magnético natural?

Ruanel: Así es. Hay un autor, Edgar Rice Bourroghs.

Interlocutor: Lo conozco. Cuando era chico leí todas las historias de Tarzán, el hombre mono, que este autor escribió.

Ruanel: Además de la de Tarzán, Bourroghs escribió una novela sobre un supuesto centro de la Tierra llamado Pellucidar, donde hay un sol interno. Esto no es más que una fantasía, a punto tal que sabemos cómo está compuesta la Tierra.

Interlocutor: Sí, ya tenemos el dato de que en el centro de la Tierra hay hierro fundido.

Ruanel: Exacto.

Interlocutor: ¿El Polo Norte también tiene la misma singularidad magnética que el Polo Sur?

Ruanel: Si, en la zona de Groenlandia, casi llegando al Polo Norte.

Interlocutor: Entiendo. ¿Cuánto penetró Byrd en la Tierra por el Polo? ¿Un kilómetro, diez kilómetros, mil.?

Ruanel: No hubo ninguna penetración.

Interlocutor: No entiendo.

Ruanel: No es una penetración dentro de la Tierra. Simplemente hay como hendiduras en las montañas donde hay valles.

Interlocutor: ¿Esas hendiduras son naturales?

Ruanel: Sí, son naturales, y lo que puede encontrarse dentro de ellas está preservado por ese campo magnético del que te hablé. Este campo magnético impide que la rigidez del clima exterior penetre en el valle.

Interlocutor: ¿El lugar podría ser detectado por los satélites actuales?

Ruanel: No, porque por encima hay nubes.

Interlocutor: ¿Qué extensión tiene esa hendidura o ese valle? ¿Estamos hablando de una inmensa extensión? Lo pregunto porque Byrd en su diario dice que vio toda una ciudad.

Ruanel: Es una ciudad que si yo la tuviera que comparar lo haría con las de Cuzco en Perú, con las viejas ciudades de México, incrustadas entre los árboles. Cuando digo "incrustadas" me refiero a que está erigida en medio de la selva.

Interlocutor: Veo que usted está pintando esta ciudad que Byrd vio maravillado como algo muy modesto.

Ruanel: Sí, por supuesto, no hablemos de "Megápolis" tipo Siglo XXI. Estamos hablando de ciudades antiguas, similares a la de los Mayas, los Aztecas o los Incas.

Interlocutor: ¡Pero Byrd hablaba de ciudad con reflejos como de cristales!

Ruanel: Eso no fue más que una fantasía engrámica de él porque las lajas brillaban de tal manera, reflejadas por la luz del sol, que parecían de cristal.

Interlocutor: ¿Quiénes eran estos seres que estaban allí?

Ruanel: Eran obviamente extraterrestres. En ese lugar sucedió lo mismo que con los Mayas, los Aztecas, los Incas y todos los pueblos precolombinos, es decir, que sus construcciones no fueron diagramados por los nativos sino por los extraterrestres. Y lo mismo sus señales, que podían verse desde kilómetros de distancia.

Interlocutor: ¿También había este tipo de señales en los valles del Polo Norte y del Polo Sur?

Ruanel: Así es.

Interlocutor: ¿La misma raza extraterrestre que habita en el valle del Polo Sur es la que habita en el valle del Polo Norte?

Ruanel: Si, se trata de la misma raza.

Interlocutor: ¿Cuál era la misión de estos extraterrestres en los Polos?

Ruanel: Los fines son científicos, especialmente estudiar a las distintas razas. Se asentaron en ese lugar porque al ser prácticamente inaccesible los protegen de eventuales invasores.

Interlocutor: ¿De dónde provienen?

Ruanel: De un planeta llamado Espiga, Espiga 5.

Interlocutor: Recuerdo en este momento que hay extraterrestres en nuestro planeta de Espiga 4. Me refiero a los que practican abducciones denominadas "Experiencias de visitantes de dormitorio". ¿Hay alguna relación?

Ruanel: No, ninguna, pues son planetas distintos. Recuerda que dentro de un mismo sistema pueden habitar en los numerosos planetas razas con diferentes morfologías, con distintas maneras de pensar, que no tienen ningún punto en común.

Interlocutor: Entiendo. ¿Cuántos años hace que estos extraterrestres habitan en los Polos?

Ruanel: Entre 400 y 500 años.

Interlocutor: ¿En la actualidad siguen estado allí?

Ruanel: Si, sigue habiendo asentamientos, pero muy pequeños.

Interlocutor: ¿Cuántos extraterrestres puede haber en cada Polo?

Ruanel: Alrededor de 500 y 1000 en total.

Interlocutor: ¿De qué espacio estamos hablando?

Ruanel: Estamos hablando de un espacio, en el Polo Sur, que geográficamente es muy pequeño: 2 Km. por 3 Km. En el Polo Norte es menor aún

Interlocutor: ¡Ah, pero entonces estamos hablando de algo muy pequeño!

Ruanel: No, no es tan pequeño. Si hablamos de lo que ustedes llaman "cuadras" serían 20 cuadras por 30 cuadras.

Interlocutor: Tiene razón, el espacio no es tan pequeño. ¿Hay más hendiduras, o son esas dos solamente?

Ruanel: Son estas dos solamente.

Interlocutor: ¿Es real lo que dice Byrd en su diario sobre animales parecidos al elefante o al mamut?

Ruanel: Sí, es real, vio ese tipo de animales, mal llamados "prehistóricos".

Interlocutor: ¿Estos animales los trajeron los extraterrestres?

Ruanel: No, son animales terrestres que simplemente no se extinguieron.

Interlocutor: ¿Y cómo llegaron hasta ese lugar tan lejano?

Ruanel: Simplemente estaban.

Interlocutor: ¿Los crearon los elohim entonces y los pusieron en ese lugar?

Ruanel: Por supuesto.

Interlocutor: Supongo que el gobierno norteamericano de esa época sabía del diario de Byrd y de lo que él relató.

Ruanel: Sí, sabía, pero lo desestimaron totalmente. A Byrd lo tomaron como un mitómano.

Interlocutor: ¿Es cierto lo que él cuenta de que lo hicieron descender con su avión con los motores apagados?

Ruanel: Así es.

Interlocutor: Aunque Byrd no lo dice claramente, supongo que los vehículos que lo acompañaron - Flugelrad- eran naves espaciales.

Ruanel: Sí, por supuesto.

Interlocutor: ¿A los animales que vio Byrd cómo le podemos llamar? ¿Mamut?

Ruanel: No, porque es una tercera raza. Hay mamut, mastodonte y esta tercera raza.

Interlocutor: ¿Estos extraterrestres son como dice Byrd, altos y rubios?

Ruanel: Así es, y algunos pueden llegar casi a los dos metros.

Interlocutor: ¿El mensaje que les dieron estos extraterrestres también es real?

Ruanel: Sí, también es real.

Interlocutor: Para ir terminando con este tema, ¿es similar la ubicación geográfica de estas hendiduras en el Polo Norte y en el Polo Sur?

Ruanel: No, no es la misma, porque en el Polo Sur llega cerca del Polo, y en la parte Norte está un poco más alejada, porque en el Polo Norte no hay Tierra, ya que se encuentra en una superficie marina, totalmente cubierta de hielo. Esta hendidura estaría ubicada en la punta Norte de Groenlandia.

Interlocutor: Me parece un poco extraño que los norteamericanos no hayan hecho nuevas expediciones.

Ruanel: La razón es la que te dije: desestimaron el tema considerándolo simplemente un invento de Byrd.

Interlocutor: ¿De dónde pudo sacar Edgar Rice Burroghs la idea de Pellucidar?

Ruanel: De gente que exploró esa zona.

Interlocutor: ¿Estamos hablando de gente que llegó hasta la hendidura en el Polo Norte?

Ruanel: Así es, y fueron varios los que llegaron y relataron su experiencia.

Interlocutor: ¿En el Polo Sur también?

Ruanel: Lo imposibilita la temperatura. Fíjate que en el Polo Norte la temperatura puede alcanzar los -20ºC, pero en el Polo Sur puede llegar hasta los -40ºC. Y 20 grados hacia abajo es mucho.

Interlocutor: ¿Si los norteamericanos decidieran encontrar estas hendiduras, podrían?

Ruanel: Con la tecnología que hay ahora podrían hacerlo fácilmente.

Interlocutor: ¿En concreto, entonces, la única razón porque no lo han hecho es porque creen que en los Polos solamente hay hielo?

Ruanel: Así es. Desestiman totalmente que pueda haber otra cosa. Aparte, todas las bases que hay, como la Argentina, no están muy cerca del Polo, y no salen de sus cubículos, donde están protegidos del frío por estufas térmicas.

Interlocutor: Simplemente para que no quede ninguna duda: ¿Hitler nunca estuvo allí ni ningún jerarca nazi ni nadie de la Alemania Nazi?

Ruanel: Descártalo por completo. Son solamente mitos.

Interlocutor: ¿En estas hendiduras hay terrestres?

Ruanel: En estos momentos, no. Pero los hubo. Me refiero a que hubo una pequeña raza como los Mayas, los Aztecas.

Interlocutor: ¿Estos terrestres fueron abducidos y llevados allí?

Ruanel: No, estaban allí. Era una raza oriunda de ese lugar.

Interlocutor: ¿Usted me está queriendo decir que fueron creados por los elohim en ese lugar?

Ruanel: Por supuesto. Toda raza ha sido creada por los elohim.

Interlocutor: ¿Queda algo por decir sobre este tema?

Ruanel: No, con lo dicho es suficiente.


Bueno, hasta aquí llegan los diálogos, que creo que no dejan dudas sobre este asunto tan manoseado.

Bienvenida al Club. Un fuerte abrazo.

lunes, 2 de febrero de 2015

HELIO-3, EL TESORO DE NUESTRO SISTEMA SOLAR

El Helio-3 se plantea como posible solución a la demanda enérgetica, pero las reservas son abundantes en la Luna. Su aprovechamiento como fuente de energía pasa por lograr la fusión nuclear a escala industrial

Un informe de la ONU publicado en 2013 estima que hacia el año 2050 la población mundial superará los 9.000 millones de habitantes. Según el Laboratorio Nacional de Fusión, para ese mismo año es posible que el consumo de energía primaria se duplique o triplique respecto a las cifras actuales. El periodista Raffi Khatchadourian recogía en The New Yorker las palabras del ingeniero y asesor principal del ITER —siglas que corresponden a International Thermonuclear Experimental Reactor—, Gunther Janeschitz: “Tenemos que reemplazar el petróleo y, en el próximo siglo, el gas natural. Estos dos [combustibles] representan el 60% de la energía que consumimos en cada país en la actualidad”. 

Un nuevo combustible, tal vez codiciado por otras civilizaciones
“La competencia feroz por los combustibles fósiles generaría fricciones políticas intensas en la arena internacional, tensiones regionales a costa del petróleo y alumbraría conflictos armados que harían el sistema internacional salvajemente hobbesiano y altamente inflamable”, asegura Fabrizio Bozzato, investigador asociado en el Instituto Ricci de Taipei y en el Centro de Tecnología Avanzada de la Universidad de Tamkang en Taiwán, en un estudio publicado en la revista Erenlai.

Ante este panorama, diversas voces han abogado por buscar posibles soluciones para solventar los problemas de la demanda de energía a muy largo plazo. Entre las opciones que se barajan está la búsqueda de combustible allende nuestro planeta. El Helio-3 es el candidato que suena de momento con más fuerza dentro de esta categoría. Se trata de un isótopo del Helio, ligero y no reactivo, con dos protones y un neutrón que posee un gran poder energético.

El Helio-3 es muy escaso en la Tierra porque la atmósfera evita que penetre y se pose en el suelo del planeta. En la Luna, en cambio, no existe esa barrera y eso ha permitido que el isótopo se asiente en el satélite, que recibe el viento solar que lo transporta sin ningún tipo de filtro desde hace miles de millones de años. Ian Crawford, profesor de Ciencia Planetaria y Astrobiología del Birkbeck College de Londres, explica en el artículo “Lunar Resources: a Review”, publicado este año en la revista Progress in Physical Geography, que las muestras traídas en las distintas misiones del proyecto Apolo han demostrado que el regolito —una capa no estructurada que se acumula sobre la superficie del terreno lunar y que se compone de fragmentos de rocas y polvo producto de los impactos de meteoritos y de las partículas arrastradas por el viento cósmico— es eficaz a la hora de retener los iones y los volátiles implantados en el viento solar, y que dichos volátiles pueden ser desgasificados del regolito calentándolo a temperaturas que oscilarían entre los 300 y los 900 grados centígrados, dependiendo del gas que queramos obtener. Estima que 700 serían suficientes para desprender el hidrógeno y el helio.

Dicha cifra ha sido confirmada gracias a un proyecto diseñado en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se planea la construcción de un sistema para realizar este calentamiento a pequeña escala de forma experimental. El proceso para extraer Helio-3 del regolito lunar es muy complicado y requiere meticulosidad. Una vez extraída una cantidad es necesario filtrarlo a través de un prototipo de tubo termosifón bifásico-cambiador de calor. Bozzato, buen conocedor del programa espacial chino, dirigido a la obtención de recursos energéticos de la Luna, cita estudios que aseguran que incluso 600 grados centígrados bastarían para realizar esta operación de separar el Helio-3 del polvo lunar.

“Por ahora todo eso es ciencia ficción”, afirma Valeriano Claros, —miembro de la Real Academia Hispanoamericana de Ciencias, Artes y Letras e ingeniero de telecomunicaciones que ha ocupado importantes puestos en proyectos de la ESA (Agencia Espacial Europea, por sus siglas en inglés) y el proyecto Apolo de la NASA— a preguntas de AHORA; aunque ve factible la solución para extraer el Helio-3 del regolito: “El Helio-3 llega a la Luna en forma de viento solar, es posible que haya que calentarlo [para desprenderlo] puesto que se trata de un gas”.
Una vez extraído el material, surge otro dilema: su transporte a la Tierra y si compensa en el plano económico. Gerald Kulcinski, profesor de Ingeniería Nuclear en la Universidad de Wisconsin-Madison y director emérito del Instituto de Tecnología de Fusión en la misma universidad, resume para AHORA los cálculos que hasta la fecha requeriría esta operación: “Ya se ha estudiado el coste de extraer Helio-3 y traerlo a la Tierra, y supone 1.000 dólares por cada gramo”. Prosigue: “Si se quemara en un reactor de fusión, el coste del Helio-3 como combustible añadiría menos de un céntimo por kiloVatio al coste de la electricidad. Dicho coste es muy inferior al que suponen el carbón o el gas natural para las centrales eléctricas”.

Bozzato, por su parte, afirma también en declaraciones a este semanario, citando a su vez Energy Resources for Human Settlement in the Solar System (editado por William A. Ambrose, James F. Reilly y Dougles C. Peters y publicado por AAPG en 2013), que “el combustible del cohete y los bienes de consumo [necesarios para el viaje] cuestan hoy una media de 20.000 dólares por libra cuando [el vehículo] despega de la Tierra”. Teniendo en cuenta que la fuerza de la gravedad en la Luna es seis veces inferior a la que hay en la Tierra, es de suponer que el gasto en combustible sería menor, concretamente “1/14 o 1/20 menos de lo que se necesitaría para dejar atrás la superficie de la Tierra”. Bozzato no cree que se necesite “un cohete como el Saturno-V para transportar Helio-3 a la Tierra”. De hecho, en el libro propone como más útil para realizar este proceso los remolcadores espaciales OVT (Orbital Transfer Vehicles), de menor peso.

Para el ingeniero Claros, traer el combustible de vuelta en un vehículo espacial es quizá la fase que ofrece más posibilidades: “El transporte de la Luna a la Tierra se puede hacer en tres días. Cuando estaba en el proyecto Apolo era lo que tardábamos en regresar tras despegar de la Luna. Quizá en un futuro se pueda hacer en menos tiempo”.

De camino a la fusión nuclear

En caso de que se encontrara Helio-3 en la Tierra, se podría obtener energía mediante un proceso de fusión nuclear. “La teoría dice que cuando se consiguen átomos de H3, que es la molécula pesada del hidrógeno, y se unen, los átomos se descomponen formando un átomo de Helio. Eso genera una cantidad de energía inmensa. Es la forma que tiene el Sol de obtener la suya, hace una fusión de sus átomos de Hidrógeno-3 a millones de grados. El problema es que no se puede poner una cantidad de este material a millones de grados en una máquina de hierro porque la fundiría. Se podría hacer teniendo separada esa masa del hierro [del recipiente] mientras se forma el Helio cuando se calienta. Para mantener flotando esa energía que se genera, serían necesarios unos sistemas magnéticos que impidan que toque las paredes [mientras se calienta]”, explica Claros.

De la teoría a la práctica, en numerosas ocasiones va un trecho, prosigue el ingeniero: “La pregunta es: ¿sabemos hacer la fusión en la Tierra? Por ahora la respuesta es no. Las centrales nucleares convencionales son de fisión y para esto se necesitaría una central nuclear de fusión. En Francia ya se está trabajando en ello. Se trata de un gran proyecto internacional en el que están comprometidos países como Estados Unidos o Japón”. El académico se refiere al ITER, un proyecto desarrollado en el centro de investigación Cadarache, en Saint Paul lès Durance (Francia), gracias al cual se pretenden adquirir los conocimientos necesarios para construir una planta de fusión nuclear experimental. La fase más avanzada de dicho proyecto, fijada en 2027, prevé realizar operaciones con Deuterio y Tritio.


El Instituto de Tecnología de la Fusión de la Universidad de Wisconsin-Madison afirmó en un breve artículo publicado en febrero de 1999 que, hasta ese momento, era muy probable que hubieran sido los primeros en lograr la fusión de Helio-3 con Deuterio en estado estático. Para ello se utilizó un dispositivo llamado IEC (Inertial Electrostatic Confinement) que consiste en una habitáculo vacío y cilíndrico, hecho de aluminio y con una medida de 91 centímetros de diámetro y 65 de alto.
En este experimento participó el profesor Kulcinski, que explica a AHORA cómo desde entonces han podido realizar fusiones con Helio-3 de forma habitual: “Hay dos formas de realizar fusiones con Helio-3: con Deuterio y Helio-3 o con Helio-3 y Helio-3. La primera forma es la más sencilla, lo hacemos habitualmente en el laboratorio”. Aunque puntualiza: “La energía que emite es mucho menor que la cantidad que ponemos”. Kulcinski admite que “todavía queda un largo camino para obtener más energía de la que utilizamos al hacer la fusión”.


El Helio-3 se ha presentado a menudo como una energía limpia, aunque hay discrepancia en cuanto a la radiación nuclear generada en el proceso: para algunos esta es mínima y para otros, inexistente. Kulcinski explica que depende del elemento con el que se fusione: “La fusión de Helio-3 y Helio-3 es la única que conocemos hasta ahora libre de radiación nuclear”. Sin embargo, no todo son ventajas: “Requiere una inversión de energía dos veces mayor que la empleada en la fusión de Deuterio y Helio-3”.

Una voz escépticaLos científicos consultados se muestran muy cautelosos, pese a que a priori pueda parecer que todo está muy planificado y controlado y que los resultados se darán en el medio y largo plazo. Quizá la excepción sea el profesor Crawford, que remite a la lectura del artículo mencionado, cuando se le pregunta desde este medio por las posibilidades de desarrollo del Helio-3 como fuente de energía una vez se haya logrado la fusión nuclear.
En el texto, Crawford niega la mayor: “Desde el punto de vista de cualquier patrón objetivo, el isótopo Helio-3 es en realidad muy escaso en el suelo lunar” y, además, “su distribución no es uniforme”. Si bien admite que “se desconoce la distribución del Helio-3 en las latitudes altas [de la Luna]”. Esta supuesta escasez de la que habla “obligaría a practicar la minería en grandes extensiones [del terreno lunar]”. Calentar a 700 grados centígrados grandes extensiones de terreno para desprender el Helio-3 del rigolito haría que, según él, “se pierda aproximadamente el 5% de la energía obtenida en la fusión del Helio-3 liberado”.

Para este especialista, si las prospecciones para hallar recursos explotables de Helio-3 y los proyectos piloto de extracción que se están llevando a cabo llegan a buen puerto, aún quedaría por lograr “la obtención de este recurso a escala industrial”. Esto se hace especialmente difícil si a la escasez de Helio-3 en suelo lunar de la que alerta este científico se suma que, de acuerdo a sus apreciaciones, “la contribución directa a la economía mundial en un futuro próximo es muy limitada”.

Además, en el “hipotético” caso de que se lograra hacer la fusión con éxito, Crawford advierte de que “habría que hacer la conversión de esa energía de la fusión en electricidad”. Y recuerda que “los defensores de la fusión de Helio-3 estiman que una central eléctrica tiene que lograr una eficacia del 60 o 70%, mientras que la eficacia de las centrales eléctricas convencionales es del 30%”.

Todo lo expuesto lleva a Crawford a considerar, de acuerdo con su interpretación, que resulta “cuanto menos prematuro identificar el Helio-3 lunar como una solución para las necesidades energéticas del mundo”. Para este profesor de Astrobiología resulta “más lógico desarrollar realmente fuentes de energía inagotables en la Tierra. Algunas posibilidades para esto incluirían la fusión Deuterio-Deuterio y Deuterio-Tritio”.



Fuentes:

GEIFO Grupo Español de Investigación del Fenómeno OVNIMUFON Mutual UFO Network
Joaquín Pi Yagüe

miércoles, 19 de febrero de 2014

EVIDENCIA DE ACCIDENTES OVNI EN NUESTRO PLANETA (Informe Oficial Filtrado)

Un documento recientemente filtrado se considera como una prueba concluyente de que los ovnis nos han visitado y que algunos se han estrellado en la Tierra. Un documento que se remonta a 1968, establece que un extraño fragmento formaría parte de un artefacto que viajaba en el espacio exterior.
Un documento clasificado y filtrado por un ufólogo es considerado como una de las principales piezas concluyentes del mundo que muestran evidencias de vehículos extraterrestres descubiertos en nuestro planeta.
Los documentos fueron revelados en la primera Canadian National Inquiry into UFOs, realizada en Brantford, Ontario, Canadá, los cuales formaban parte de un memorándum altamente secreto que se remonta a 1968.
El documento de la Criminal Investigation Burea (CIB) F Division se llama «Re UFO encontró en norteño Saskatchewan.»

El documento detalla que en octubre de 1968, J. Hodges, representante regional del Comité Asociado en meteoritos del Consejo Nacional de Investigación de Canadá recibieron un fragmento pequeño de metal descubierto por un piloto no identificado de la CDL (laboratorio de detección del crimen). La pieza metálica fue descubierta en el área del lago Wollaston, a unas 450 millas de Prince Albert, cerca de la frontera de Manitoba.
De acuerdo con el archivo de filtrado: «El examen reveló que el objeto había formado parte de un vehículo que viajaba en el espacio exterior.»
Sin embargo, aún sigue siendo un misterio si se llevaron a cabo exámenes adicionales al objeto. Según la nota, el objeto fue tomado para su posterior análisis en el Consejo de Investigación Nacional en Ottawa.

Además del archivo filtrado, también se cree que se tomaron imágenes al objeto, pero aún no se han mostrado a los medios nacionales.
Este documento es una de las mejores piezas de evidencia que apoya el hecho de que en nuestra larga historia, la Tierra ha sido visitada por civilizaciones extraterrestres inteligentes desde otras partes del cosmos.
Pero los escépticos argumentan que sin información adicional, no hay datos suficientes para sugerir que el material proviene de una artefacto desconocido, y que bien podría formar parte de un satélite o alguna nave hecha por el hombre, que finalmente volvió a entrar en la atmósfera terrestre.

La idea de que seres extraterrestres avanzadas hayan visitado la Tierra durante miles de años es algo que ha sido ampliamente aceptado en la última década. Esto se debe principalmente al alto número de individuos como los antiguos astronautas y funcionarios públicos que se han animado a hablar del tema extraterrestre y el fenómeno OVNI.


En el último año, el movimiento de divulgación OVNI ha ganado una gran cantidad de seguidores que esperan con impaciencia documentos como el que aquí se presenta, lo que sin duda ayudará a llegar al fondo de la interrogante de si hemos sido visitados por seres extraterrestres.

No hace mucho tiempo, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) publicó un número nunca antes visto de documentos altamente clasificados sobre OVNIS y de vida extraterrestre. La mayoría de los documentos se refieren a cables de la CIA que informaban avistamientos OVNI sin fundamento en la prensa extranjera, y anotaciones sobre cómo la Agencia manejaba las preguntas del público acerca de los avistamientos de ovnis. Para la más reciente información de la CIA sobre los ovnis, véase el artículo «El papel de la CIA en el estudio de los ovnis, 1947-1990» en el sitio web del Center for the Study of Intelligence. El artículo se encuentra en las Publicaciones en línea en la sección «Studies in Intelligence», concretamente en la Edition #1, 1997.

Sin embargo, el FBI también ha revelado un asombroso número de documentos altamente secretos que hablan de formas de vida extraterrestres que visitaron la Tierra. De acuerdo con un informe de la Oficina Federal de Investigaciones, incluso nuestro planeta ha sido visitado por «seres» que pertenecen a otra dimensión.


Fuentes:
GEIFO Grupo Español de Investigación del Fenómeno OVNI
MUFON Mutual UFO Network


lunes, 3 de febrero de 2014

EL CABALLERO NEGRO: TODA LA VERDAD

Nuestro planeta ha contado con la presencia de su satélite natural desde mucho antes de que el mismo tuviera la capacidad de albergar vida. Pero no fue sino hasta 1957 cuando la Unión Soviética lanzó el Sputnik I que nuestro planeta empezó a llenarse de satélites artificiales que han sido utilizados para infinidad de aplicaciones, especialmente en telecomunicaciones. Hoy hay tantos satélites en el cielo, la mayoría inservibles, que la basura espacial se está convirtiendo en un verdadero problema para la humanidad.

En 1899, el genio y excéntrico Nikola Tesla construyó en su laboratorio en Colorado Springs el primer gran receptor/transmisor de Ondas de radio. Meses después de estar investigando, Tesla anunció que en medio del ruido eléctrico que estaba recibiendo había una señal demasiado periódica y regular como para ser natural. Tesla estaba convencido que esa señal era un intento de comunicación por parte de una raza extraterrestre y pensó inicialmente que la señal se originaba en Marte. Pero luego de rastrear la señal por meses, se dio cuenta que era imposible que proviniera de Marte y su lugar de origen tenía que ser algún lugar en la órbita de la tierra. 


Años después, el otro gran genio e inventor de la radio Guglielmo Marconi, también anunció la recepción de una extraña señal proveniente del espacio, demasiado regular para ser simplemente ruido, esta señal se recibiría durante varios días para luego desaparecer completamente. A partir de ahí. Las ondas de radio generadas desde tierra se multiplicaron y los métodos tradicionales para escuchar estas señales se volvieron inservibles.

Una noche de finales de verano de 1927, un grupo de radioaficionados en Oslo, Noruega, entre ellos un ingeniero llamado Jorgen Hals, empezaron a recibir unas extrañas señales en sus equipos de audio. A diferencia de las reportadas por Tesla y Marconi, estas señales eran claramente de origen Humano, pertenecientes a una emisión de radio proveniente de Endhoven en Holanda. Lo curioso de esas señales es que los ecos aparecían con varios segundos de retraso pero casi la misma intensidad , un efecto que aun no tiene una explicación clara pues ondas viajando tanto tiempo a través de la tierra regresarían con mucha menor potencia.

Explicaciones naturales al fenómeno incluye efectos de túnel en la magnetósfera, múltiple reflexiones a través de la tierra amplificadas en la ionósfera, reflexión de las ondas debido a nubes de plasma provenientes del sol que presentaba tormentas solares y gran cantidad de manchas en ese año y acople con ondas de plasma en la ionósfera. Sin embargo, ninguna de estas explicaciones da cuenta de la regularidad y la simetría con la que estas señales fueron recibidas. Al final, al no poderse reproducir de manera sencilla el efecto, la investigación de estas extrañas señales fue archivada y por décadas pasó al olvido.

Hasta que en los años 70’s un aficionado a la astronomía de nombre Duncan Lunan, se encontró con el caso de los ecos de 1927 y comenzó a investigarlos. Su conclusión es que los ecos estaban siendo transmitidos por un aparato situado en el punto L5 de Lagrange. Lunan supuso que había algo más que la simple retransmisión de una onda de radio y comenzó a buscar un mensaje oculto. Descubrió que si los retrasos de señales si se dibujaban en un plano cartesiano de ecos con respecto a su tiempo de retraso se obtenía la imagen de la constelación de boötes, pero no tal como la vemos ahora, sino como se veía hace aproximadamente 10 mil años., pero eso no es todo, los puntos además tenían un mensaje oculto que decía:

"EMPECÉ AQUÍ. NUESTRO HOGAR ES LA ESTRELLA IZAR EN BOÖTES QUE ES UNA ESTRELLA DOBLE. VIVIMOS EN EL SEXTO PLANETA DE 7 DE LA MÁS GRANDE DE LAS DOS ESTRELLAS. NUESTRO PLANETA TIENE 1 LUNA. EL CUARTO PLANETA TIENE 3. NUESTRA SONDA COMPARTE ORBITA CON SU LUNA. ESTO ACTUALIZA LA POSICION DE ARTURO EN NUESTROS MAPAS".

La conclusión de Lunan es que una civilización muy avanzada envió hace miles de años un satélite artificial a nuestra orbita para que se activara apenas estuviéramos en la capacidad de recibir y transmitir mensajes de radio, es un concepto de comunicación interestelar conocido como la sonda Bracewell. Como es de esperarse, la comunidad científica se mofa de las conclusiones de Lunan.

La sombra del Sputnik
En febrero de 1953, la carrera espacial y la guerra fría estaba calentando motores, los ojos estaban en el cielo para ver qué país era el primero en llegar al espacio. Un grupo de astrónomos trabajando para el departamento de defensa de USA detectó un extraño objeto orbitando la tierra y las alarmas se encendieron pensando que los rusos habían vencido en la carrera espacial y que USA ahora se encontraba vulnerable. Al objeto se le bautizó como el caballero negro (black knight) y bajo ese nombre clave se le menciona en los diferentes informes del gobierno. La investigación le fue asignada al distinguido profesor de astrofísica de la Universidad de New Mexico Dr. Lincoln LaPaz y al prestigioso descubridor del planetoide Plutón Clyde Tombaugh. El resultado “oficial” de la investigación concluyó que el objeto era un pequeño asteroide atrapado en órbita a la manera de un pequeño satélite natural. El problema con esta explicación es que la probabilidad de que un asteroide quede atrapado en órbita es mínima. Los detalles de la investigación jamás fueron revelados.

En Febrero de 1960, astrónomos de todo el mundo seguían la trayectoria del Sputnik I, que ya se encontraba en órbita, cuando de pronto detectaron un objeto que estaba pasando frente al Sputnik haciéndole sombra. El objeto tenía dos características que lo hacían particularmente interesante, primero parecía llevar una órbita polar en lugar de seguir las líneas del Ecuador y hasta ese momento ni USA ni la Unión Soviética tenían satélites que hicieran ese tipo de trayectoria, y segundo, el objeto era tan grande que era imposible que hubiera sido lanzado desde la tierra con los cohetes que había en la época.

En Marzo 7 de 1960, la revista TIME publica un artículo reportando que el nuevo sistema de radar de USA (que posteriormente pasaría a hacer parte del NORAD) había detectado un objeto extraño en el cielo que posteriormente había sido identificado como un pedazo de un satélite fallido norteamericano siendo esa la explicación oficial.

El primero en tomar una fotografía del objeto fue el Dr. Luis Corrales del ministerio de comunicaciones de Venezuela, quien fotografiaba el Sputnik cuando el objeto se atravesó pero debido a su precario sistema de fotografía el objeto no se pudo ver bien. Pero en septiembre del mismo año la empresa de aviación Grumman con sede en Long Island, NY logró tomar una fotografía mejor del objeto. 


Los Astronautas y los Monolitos
Una de las misiones del Apollo 10, que tenía a Gordon Cooper como comandante suplente de la misión, que no se hicieron públicas fue el pasar cerca al objeto, el cual era referenciado como “el monolito” para poderlo filmar más de cerca. Se cree que se obtuvieron más de 3 horas de grabación que reposa hoy en el día en el pentágono. El Monolito afectó los instrumentos del Apollo 10 cuando este pasó cerca haciéndoles pasar a los astronautas un tremendo susto. Los astronautas del Apollo 10 notaron que junto al monolito había unas versiones pequeñas de él que parecían estar conectadas de alguna forma con el objeto principal.
En 1972, la NASA lanzó una de las primeras misiones con transbordador espacial de manera secreta exclusivamente para traer uno de estos monolitos, el cual fue llevado de inmediato a un laboratorio de investigación secreto submarino localizado al norte de las Bahamas debido a que el objeto era peligroso y todo aquel que entraba en contacto con él contraía cáncer. El objeto al parecer era negro de superficie lisa pero emitía unos sonidos y unas luces extrañas, durante décadas los mejores científicos del mundo fueron llevados a tratar de investigar el monolito entre ellos a Carl Sagan quien contraería el cáncer que acabaría con su vida por la exposición prolongada al monolito.

Las visiones de Phillip K. Dick
¿Qué tienen en común las películas Blade Runner, Total Recall, Screamers, Paycheck, Next, Minority Report, The Adjustment Boureau, Imposter y A scanner darkly? Que todas están basadas en historias o libros del genio de la ciencia ficción Phillip K. Dick (PKD), tal vez el mayor proveedor de ideas para las películas de ciencia ficción modernas. Lo que pocos saben es que PKD afirma haber sido contactado por el satélite alienígeno El Caballero Negro.
Al morir muy joven de 53 años a consecuencia de un paro cardiaco, fue encontrada en la residencia de PKD un manuscrito de más de 8000 páginas escrito a mano llamado La Exégesis. Allí relata cómo el 2 de Marzo de 1974, luego de que le operaran una muela y de tener un curioso diálogo con una muchacha que tenía una medalla con el símbolo de la Ichtys (el símbolo del pescado de los primeros cristianos), PKD llega a su casa y empieza a ver como un rayo de luz rosado lo envuelve y dice que en ese momento su conciencia se expandió y su conocimiento se multiplicó por 100. 

En una de sus visiones, se le reveló que toda esa información estaba siendo enviada desde un satélite extraterrestre muy antiguo puesto ahí por una civilización muy avanzada para observar el desarrollo de la raza humana, dicho satélite solo interfería con unos pocos individuos para traer balance al planeta. El llamó a este satélite como VALIS (Vast Active Livinf Intelligent System).

En un momento, PKD afirma, VALIS abrió un portal en su casa desde el cual podía observar lo que parecía ser la antigua Roma, el portal estuvo abierto por más de 3 semanas pero él nunca se atrevió a cruzar, sobre lo cual se arrepintió el resto de su vida. En algún momento PKD fue informado por VALIS de que científicos soviéticos estaban intentando tomar posesión del satélite y le mostró visiones de científicos en laboratorios secretos rusos intentando hacer contacto con VALIS.
Pero esta información no solo quedó plasmada en la Exégesis, PKD también escribió una serie de novelas basadas en sus experiencias, de ahí salieron libros como VALIS, Radio Free Albemuth, The Divine Invasion y The Transmigration of Timothy Archer que quedó incompleto debido a su muerte.

La verdad
La evidencia gráfica llegó con la misión del trasbordador espacial STS-88, la primera que tenía por misión llevar equipamiento a la ISS. Las cámaras del Endeavour captaron varios objetos extraños, y las fotografías fueron publicadas en el repositirio de la NASA. Pero aparentemente, después de unos días, la fotos desaparecieron. Pero ya habían sido publicadas en otros sitios:



Los Discoverer fueron una serie de satélites de reconocimiento que se lanzaron entre 1959 y 1972. El 14 de agosto de 1959 el retrocohete del Discoverer VIII fue activado desde tierra pero la nave no estaba en la posición correcta y lo que ocurrió fue que en vez de decelerar y entrar en la atmósfera, salió disparado a una órbita más elevada y se dio por perdido. La red de escaneo de satélites Dark Fence, que se puso en funcionamiento a finales de 1959 detectó este objeto en Febrero de 1960, pero unos días después se consiguió identificar como el satélite Discoverer VIII perdido meses atrás. Esta noticia (también publicada en medios como Time, en referencias) no suele ser citada en los sitios web que hablan del Caballero Negro.

Gordon Cooper no vio ningún OVNI en su misión espacial. El lo negó siempre, como podemos leer en la revista Space.

Cooper negó rotundamente la tan repetida afirmación por varios autores a lo largo de los años, entre ellos Allen Hynek y Jacques Valle, de que vio a un objeto en su misión Mercury 9 en 1963. En el programa “Costa a Costa”, Cooper decía:

“No. Alguien hizo un buen montón de dinero vendiendo… mentiras como esa. Es totalmente falso.”

La interpretación de los LDEs (ecos de largo retardo) realizada por Duncan Lunan, no deja de ser un ejercicio de imaginación. Cuando se lanza una señal a la atmósfera, en ocasiones llega devuelto un eco tras un periodo de hasta 15 segundos. El retraso es tan grande que no puede ser atribuido a condiciones atmosféricas o a tormentas magnéticas. Hasta ahora la causa sigue sin entenderse del todo, pero la interpretación de la aleatoriedad de los ecos puede hacerse de la manera que más interese. Los LDEs se deben a un fenómeno atmosférico que pronto entenderemos.

Hay muchas fotografías como las atribuidas al caballero negro publicadas por la NASA que son de plásticos, restos de envoltorios e incluso gorras que se dejan en el compartimento de carga del trasbordador, y que salen al espacio cuando se abren las compuertas de la bodega de carga. Así me respondieron en 2010 a un mensaje que le envié al JPL para preguntarles por otro objeto similar fotografiado en la misión STS-98. Los objetos que se mueven a baja velocidad relativa respecto a la nave, como el fotografiado en la misión STS-88, proceden del mismo trasbordador.



Fuentes:
GEIFO Grupo Español de Investigación del Fenómeno OVNI
MUFON Mutual UFO Network